El auge de la vigilancia financiera: dinero digital, privacidad y alternativas

16 de septiembre de 2026

El auge de la vigilancia financiera: dinero digital, privacidad y alternativas

Imagen: detalle del flyer de la convocatoria original de ODIA y NUMIS.

El 16 de septiembre organizamos junto a NUMIS el encuentro El auge de la vigilancia financiera: dinero digital, privacidad y alternativas para América Latina. Recibimos en nuestras oficinas de Buenos Aires a Christian Grothoff, uno de los creadores y principales desarrolladores de GNU Taler, para discutir una pregunta que atraviesa nuestra vida cotidiana: ¿pagar con medios digitales tiene que implicar dejar un registro de todo lo que hacemos?

La charla se realizó en inglés. Compartimos la grabación completa en nuestro canal de YouTube para quienes no pudieron acompañarnos o quieran volver a verla.

Pagar también produce datos

Durante años pusimos el foco en las cámaras, el reconocimiento facial, el software espía y las grandes bases de datos. En este encuentro miramos otra infraestructura de vigilancia: los sistemas que usamos para comprar comida, pagar un viaje o hacer una transferencia.

Cuando pagamos con una tarjeta o una billetera virtual, no sólo movemos dinero. También podemos dejar información sobre dónde estuvimos, cuándo compramos y con qué frecuencia usamos un servicio. Esos registros, combinados, permiten construir perfiles que dicen mucho más sobre nuestras vidas que cada operación por separado.

Conversamos sobre las consecuencias de concentrar esa información y sobre un problema que va más allá de observar: la capacidad de los intermediarios de bloquear o condicionar pagos. Discutir quién controla la infraestructura financiera es también discutir quién puede participar de la vida económica y bajo qué condiciones.

GNU Taler: privacidad para quien paga, transparencia para quien cobra

Grothoff presentó GNU Taler, una infraestructura de pagos basada en software libre. No es una nueva moneda ni una criptomoneda: permite realizar pagos con monedas existentes, sin recurrir a una blockchain.

Su propuesta distingue dos necesidades que suelen presentarse como incompatibles: proteger la privacidad de quienes compran y permitir el control de los ingresos de quienes venden. El sistema busca que un pago no identifique a la persona que lo realiza, mientras que los ingresos del comercio puedan ser registrados y sujetos a las obligaciones tributarias correspondientes.

Para eso utiliza firmas ciegas, una técnica criptográfica que permite separar el retiro de dinero digital de su posterior uso. La privacidad no queda solamente atada a una promesa de no utilizar los datos: forma parte del diseño del sistema.

También hablamos de los límites de esa protección. Un medio de pago privado no oculta por sí solo la dirección de envío de una compra ni los datos que un comercio recolecta por otras vías. La protección del pago es una pieza de un problema más amplio.

Software libre, inclusión y soberanía

Otro eje del intercambio fue la posibilidad de estudiar, modificar y auditar la tecnología con la que pagamos. El software libre permite discutir cómo funciona esa infraestructura y desarrollar alternativas sin depender exclusivamente de las decisiones de una empresa.

La conversación también incluyó la accesibilidad de las billeteras para personas con dificultades de lectura o de manejo de números, la diferencia entre pagar y tomar un crédito, y los límites de los pagos sin conexión. No alcanza con digitalizar: necesitamos sistemas que podamos comprender y usar, sin convertir cada operación cotidiana en una nueva fuente de exclusión.

Desde ODIA seguimos vinculando la protección de datos personales con la soberanía tecnológica. Con este encuentro buscamos acercar el debate jurídico a alternativas técnicas concretas y abrir una discusión sobre qué infraestructura de pagos queremos para Argentina y América Latina.

Podés ver la charla completa y consultar la convocatoria original en nuestro Instagram.